lunes, 4 de febrero de 2013

photoshop de Stalin


La Rusia soviética fue una auténtica máquina de manipulación fotográfica, como también lo fue la Alemania nazi. La Italia de Mussolini  o la España de Franco tampoco fueron ajenas a estas prácticas, que a tenor de lo que sabemos hoy en día, estaban generalizadas como parte de la estrategia de comunicación y control de la información de cualquier régimen totalitarismo. Pero Stalin llevó todo eso un paso más allá. Su bien conocida paranoia, que le llevó a liquidar uno tras otro a sus más directos colaboradores durante años a la mínima -real o imaginaria- sospecha del tirano, se extendió a las fotografías, que sistemáticamente ordenaba retocar para borrar a aquellos que habían “caído en desgracia”.